Es raro cuando nos damos cuenta que somos algo mas allá de lo que vemos… Sentirnos vivos cuando olemos algo, saboreamos algo, escuchamos o tocamos que hace que nuestras emociones vibren, que nuestros ojos lloren, que los latidos cardiacos aumenten nos hace realmente sentirnos más vivos que nunca. Va más allá de una descarga de adrenalina por una situación de stress. Es una descarga de sensaciones y conocimiento que hace reflexionar, que no dura unos instantes y se olvida, si no permanece para siempre y lo recuerdas cuando es necesario. Permanece.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario