Al parecer es difícil aclarar la idea de la compañía y la soledad al crecer. El tener a las persona adecuadas para crear una amistad, compartir momentos e incluso discutir, se vuelve parte importante del desarrollo personal y social de las personas, y es fácil de manejar, sobrellevar y entender.
Lo complicado es, cuando llega el. Momento del filtro, del añejamiento... Cuando las personas se empiezan a alejar, por voluntad propia o por vaivanes de las circunstancias. Cuando las preguntas aumentan y no hay quien de respuesta. Cuando el compartir momentos se vuelve difícil y el hablar es interrumpido. Cuando eliges mentalmente quien sigue a un lado, y quien hace mucho se ha ido. Lo difícil. Es cuando extrañar a alguien, te quita el sueño y las ganas de salir. Cuando te das cuenta de que es momento de avanzar y acompañar a otros en su recorrido y darle oportunidad a nuevas perspectivas.
Nadie asegura que las personas se olvidarán, o que jamás dolerá. Solo que siempre formarán parte de lo que fué nuestra existencia.
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viernes, diciembre 14, 2012
De nuevo... Melancolía
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